Wehrmacht

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Fuerza de Defensa
Wehrmacht
Balkenkreuz.svg
La Balkenkreuz, una versión estilizada de la Cruz de Hierro, era el emblema de la Wehrmacht.
Activa 1935-1945
País Bandera de Alemania nazi Alemania nazi
Fidelidad Bandera de Alemania nazi Tercer Reich
Rama/s Heer
Kriegsmarine
Luftwaffe
Tipo Fuerzas armadas
Tamaño Hasta 20 700 000
Acuartelamiento Zossen
Disolución 20 de septiembre de 1945[3]
Alto mando
Comandantes
notables
Heinz Wilhelm Guderian
Wilhelm Keitel
Karl Dönitz
Hermann Göring
Erich von Manstein
Erwin Rommel
Walter Model
Insignias
Símbolo de
identificación
Balkenkreuz
Símbolo de
identificación
Insignia casco Wehrmacht
Reichskriegsflagge War Ensign of Germany (1938–1945).svg
Cultura e historia
Lema Gott mit uns[4]
Guerras y batallas
Guerra civil española
Segunda Guerra Mundial
Reichswehr Actual Bundeswehr y Ejército Nacional Popular
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La Wehrmacht (pronunciado [ˈveːɐ̯maxt] ( escuchar), ‘fuerza de defensa‘ en alemán) era el nombre de las fuerzas armadas unificadas de la Alemania nazi desde 1935 a 1945. Fue fundada tras la disolución de las fuerzas armadas de la República de Weimar, llamadas Reichswehr, y bajo tal denominación se englobaban el Heer («ejército de tierra»), la Kriegsmarine («marina») y la Luftwaffe («fuerza aérea»). La designación «Wehrmacht» reemplazó el término previamente usado, Reichswehr, y representaba los esfuerzos del régimen nazi para rearmar Alemania más allá de los límites impuestos por el Tratado de Versalles.[5]

Después de que los nazis llegaran al poder en 1933, uno de los movimientos más resueltos y audaces de Adolf Hitler fue organizar una fuerza armada moderna con capacidad ofensiva y cumplir los objetivos a largo plazo del régimen nacionalsocialista de recuperar el territorio perdido, así como ganar espacio vital (Lebensraum) y dominar sus países vecinos. La consecución de estos fines requirió el restablecimiento del servicio militar obligatorio e inversiones masivas en la industria de armamentos.[6]

La Wehrmacht formó el corazón del poder político-militar de Alemania. En la primera parte de la Segunda Guerra Mundial, la Wehrmacht empleó tácticas de armas combinadas (cobertura aérea, tanques e infantería) para lograr un efecto devastador en lo que se conocería como Blitzkrieg («guerra relámpago»). Sus campañas en Francia (1940), la Unión Soviética (1941) y África del Norte (1941/42) se consideran actos de audacia.[7]​ Al mismo tiempo, los avances remotos forzaron la capacidad de la Wehrmacht hasta el punto de ruptura, que culminó en las primeras grandes derrotas en las batallas de Moscú (1941), Stalingrado (1942) y El Alamein (1943); a fines de 1942, Alemania estaba perdiendo la iniciativa en todos los teatros bélicos. El arte operacional no era compatible con las habilidades guerreras de la coalición aliada, haciendo que las debilidades de la Wehrmacht en estrategia, doctrina y logística se hicieran evidentes.[8]

Las SS y el Einsatzgruppen cometieron crímenes de guerra y atrocidades contra la población civil, todo lo cual cayó en el olvido o el ocultamiento, tras el fenómeno llamado Mito de la Wehrmacht inocente.[9]​ La mayoría de los crímenes de guerra se cometieron en la Unión Soviética, Polonia, Yugoslavia, Grecia e Italia, como parte de la guerra de aniquilación contra la Unión Soviética, el Holocausto y la guerra de seguridad nazi.

Durante la guerra, cerca de 18 millones de hombres sirvieron en la Wehrmacht.[10]​ Cuando la guerra terminó en Europa en mayo de 1945, las fuerzas alemanas (formadas por la Wehrmacht, las Waffen-SS, la Volkssturm y otras unidades colaboracionistas extranjeras) habían perdido aproximadamente 11,3 millones de hombres,[11]​ de los cuales aproximadamente la mitad estaban desaparecidos o muertos durante la guerra. Solo algunos de los líderes superiores de la Wehrmacht fueron juzgados por crímenes de guerra, a pesar de la evidencia que sugiere que hubo más personas involucradas en acciones ilegales.[12][13]​ La mayoría de los tres millones de soldados de la Wehrmacht que invadieron la Unión Soviética participaron en la comisión de crímenes de guerra.[14]

Historia

La Reichswehr era el ejército de la República de Weimar y heredero del derrotado ejército imperial alemán. Ernst Röhm, jefe de la organización paramilitar Sturmabteilung (SA), pretendió que esta organización fuese aceptada en las filas de la Reichswehr, a lo que se oponía contundentemente el alto mando militar. Hitler hizo suyas las exigencias de los militares, ya que aún no los dominaba y temía que provocasen un golpe militar; de modo que intentó dialogar con Röhm, ya que su postura se alejaba del cauce que el caudillo alemán trazaba. Al no obtener resultado, Hitler pasó a considerar a Röhm peligroso para la estabilidad del régimen nazi, y en consecuencia este fue eliminado junto con sus seguidores más cercanos, en la matanza conocida como la noche de los cuchillos largos.

Durante la masacre también fueron asesinados el general Kurt von Schleicher y su esposa, que nada tenían que ver con la ideología de los asesinados. Al comprobar que la oficialidad de la Reichswehr estaba satisfecha de la eliminación de los jefes de la SA y que no cuestionaban la muerte de su compañero, Hitler comenzó a considerar como factible la criminalización del mando de la Reichswehr. De modo que se abocó a su transformación, disolviendo la antigua estructura y fundando un nuevo ejército, que pasó a llamarse Wehrmacht.

Entre los organizadores del nuevo ejército se encontraban los generales Heinz Guderian, von Reichenau y Jodl. La modernización incluyó el uso del arma blindada como caballo de combate junto a la infantería, nuevas y agresivas tácticas de combate y modernización del mando. La táctica de trincheras quedó obsoleta, y se reemplazó por la innovadora táctica Blitzkrieg o guerra relámpago, promovida por Guderian.

Se integró la artillería mecanizada a la infantería; se incluyeron en sus filas nuevos oficiales con más amplio grado de iniciativa. El armamento tuvo un cambio radical, con el empleo de ametralladoras más ligeras y fáciles de transportar, la organización de escuadrones móviles de asalto, escuadrones de logística, así como una cadena de mando, la cual —aun siendo monolítica— permitía la autonomía de acción a escuadrones sin oficiales al mando, si estos llegaban a faltar o caer. Muchos ejércitos del mundo han copiado la base de esta organización.

Hacia 1939, el ejército alemán de línea contabilizaba alrededor de 3 200 000 soldados y durante toda la Segunda Guerra Mundial combatieron por Alemania más de 12 millones de soldados de diversas nacionalidades.

Segunda Guerra Mundial

1939-1943

Miembros del Heer en el Frente oriental en 1942.

Durante los primeros tres años de la Segunda Guerra Mundial, la Wehrmacht logró victorias completas y resonantes, derrotando a los ejércitos europeos con relativa facilidad, debido a su superioridad técnica y de doctrina militar, desarrollada por Alemania en los años posteriores a la derrota en la Primera Guerra Mundial. Esta superioridad quedó demostrada con el empleo de la Blitzkrieg (guerra relámpago), consistente en el empleo de movimientos rápidos de tropas, de una mortífera combinación de tanques en extensas formaciones (divisiones Panzer), infantería y artillería motorizada, y aviación de apoyo a las fuerzas terrestres. Esta doctrina dejó obsoleta con sus triunfos la doctrina militar imperante en la mayoría de los ejércitos europeos, aferrados aún a las defensas estáticas y a la guerra de trincheras, consideradas como válidas desde el final de la anterior guerra mundial.

La estrategia envolvente fue usada en Francia y la Unión Soviética (URSS) con gran éxito entre 1940 y 1941. Consistía en la embestida profunda en forma de pinzas y localizada contra el frente enemigo con la mayor concentración de fuerzas y armas de apoyo, para posteriormente enviar a través de la brecha conseguida las reservas acorazadas y motorizadas. Fuerzas blindadas atacarían los flancos cerrando el dispositivo y envolviendo al enemigo.

La velocidad de estas fuerzas permitiría en una fase posterior de la batalla, rodear y aniquilar a las fuerzas enemigas desde su propia retaguardia, estrangulando su sistema logístico y de suministro, y aislarlas hasta formar bolsas (en alemán Kessel 'caldero') de resistencia que acabarían rindiéndose.

La moral combativa de la Wehrmacht, una oficialidad competente, sus tácticas veloces y masivas, el logro efectivo y rápido de objetivos, con suministros y logística eficaces, sumado a la existencia de armamento avanzado, con tanques rápidos y una aviación táctica adaptada a las nuevas estrategias, hicieron del ejército alemán el más efectivo y poderoso de la época. Posteriormente su propia fe en esa superioridad inclinó a la Wehrmacht a acometer empresas que demostraron ser demasiado ambiciosas.

En la invasión de la Unión Soviética (Operación Barbarroja), que comenzó el 22 de junio de 1941, la Wehrmacht logró varios éxitos iniciales y la aniquilación de gran parte de las fuerzas del Ejército Rojo estacionadas en la frontera, permitiendo profundos avances dentro del territorio de la URSS hasta llegar a Leningrado en solo dos semanas.

Sin embargo, el atraso de cuatro semanas en las campañas de Creta y Grecia fueron vitales, ya que el invierno más crudo en 50 años se dejó sentir tempranamente en las latitudes soviéticas frenando el avance alemán cuando los caminos se transformaron en lodazales y además los suministros de equipos de invierno no fueron distribuidos en el frente de manera adecuada, sumado a una red logística cada vez más extensa y frágil. Los soviéticos lograron resistir la embestida y movilizando todas sus reservas humanas y materiales, apoyados por sus crudos inviernos, la ayuda logística norteamericana, y un material bélico muchas veces tan eficaz como el alemán y mejor diseñado para la producción en masa,[15]​ frenaron el empuje de los alemanes, quienes no pudieron hacerse con Moscú, en noviembre-diciembre de 1941, ni Stalingrado, en diciembre de 1942-febrero de 1943, sufriendo la pérdida del VI Ejército alemán en 300 000 bajas entre muertos y heridos, incluyendo unos 90 000 soldados germanos que quedaron como prisioneros de guerra.

No obstante, la maquinaria bélica alemana aún era fuerte, al punto de mantener ocupada prácticamente la totalidad de Europa y poder combatir en África. Por gestión del ministro de armamentos, Albert Speer, se habían incorporado nuevos modelos de tanques como el Tiger, el Panther, el Jadgpanther. En el verano de 1943, sin embargo, la Wehrmacht sufrió otra grave derrota en tierras rusas, cuando en la batalla de Kursk, la fortaleza de las defensas y la posterior contraofensiva soviética destruyó las mejores unidades blindadas de la Wehrmacht y le causó bajas irremplazables en tropas de élite en Korsun-Cherkassy. La de Kursk se considera la última ofensiva estratégica de la Wehrmacht, y representó su última oportunidad de obtener la victoria en la guerra.

Por otra parte, en 1943 la Wehrmacht no logró repeler la invasión angloestadunidense en Italia, pero sí logró establecer sucesivas líneas defensivas en la península, la cual resistió hasta abril de 1945.

1944-1945

Casco M42 usado por la Wehrmacht.

En estos dos años la Wehrmacht ya estaba exhausta y cansada de luchar en tantos combates, además de tener que combatir en 2 frentes a la vez, y que la situación en Italia era crítica, e Italia era vencida con relativa facilidad durante sus combates contra los Aliados occidentales.

En 1944 la Wehrmacht, ya debilitada por las pérdidas en combate contra el violento contraataque de la Unión Soviética no pudo rechazar ni contener el avance de tropas británicas, estadounidenses y canadienses en Francia y Bélgica tras la batalla de Normandía, debiendo efectuar un rápido repliegue. A pesar de todo durante el invierno de 1944-1945, la Wehrmacht realizó sorpresivamente en el frente occidental su última gran ofensiva, llamada batalla de las Ardenas. Esta ofensiva terminó en derrota germana y representó la pérdida de hombres y material que la Wehrmacht ya no podía reemplazar.

A partir de 1944, la Wehrmacht carecía de suficientes soldados veteranos para cubrir sus filas, sus mejores tropas habían sido destruidas en batalla contra las tropas soviéticas en tres años de cruenta lucha, quedando ante ellas en una clara situación de inferioridad numérica, mientras que en el sector occidental, cuyas tropas eran soldados de 40 años y más no podía resistir mucho tiempo la abrumadora superioridad material de los aliados occidentales.

La Alemania nazi intentó paliar ese déficit de tropas instituyendo la Volkssturm (milicia popular) desde octubre de 1944, como leva en masa, donde se enroló forzosamente en la Wehrmacht a prácticamente todos los varones alemanes entre 14 y 65 años de edad que aún quedasen en retaguardia para defender el propio territorio germano; no obstante, estas tropas, carentes de instrucción militar y de un armamento adecuado, y desmoralizadas por el visible curso adverso de la guerra, no podían en modo alguno compararse a la Wehrmacht de 1940 o 1941.

En enero de 1945 la Wehrmacht aún podía contar con más de 7 millones de efectivos (millón y medio en el Oeste, otro millón en Italia y el resto en el Este), aunque una parte apreciable pertenecía al Volkssturm y mostraban escaso afán de lucha en circunstancias tan adversas.

Los bombardeos estadounidenses y británicos empezaron a dañar el suministro normal de combustibles y armas a las unidades de la Wehrmacht desde 1943, consiguiendo progresivamente la superioridad aérea y obteniendo para 1945 el estrangulamiento de la industria de guerra alemana, y la destrucción de su sistema de comunicaciones, además de numerosas ciudades.

La Wehrmacht fue derrotada finalmente por los soviéticos en la batalla de Berlín mientras los Aliados la batían en el oeste de Europa, dejando de existir tras la rendición alemana del 8 de mayo de 1945.

Estructura y composición

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Ejército

Artículo principal: Heer (Wehrmacht)
Soldiers walking towards the camera
Infantería «móvil a pie» de la Wehrmacht, 1942

El ejército alemán fomentó conceptos pioneros durante la Primera Guerra Mundial, combinando activos terrestres (Heer) y de la fuerza aérea (Luftwaffe) en equipos de armas combinadas.[16]​ Junto con los métodos de guerra tradicionales como los embolsamientos y la «batalla de aniquilación», la Wehrmacht logró numerosas victorias rápidas en el primer año de la Segunda Guerra Mundial, lo que llevó a los periodistas extranjeros a crear una nueva palabra para lo que presenciaron: Blitzkrieg. El éxito militar inmediato de Alemania en el campo de batalla al menos al comienzo de la Segunda Guerra Mundial coincide con el comienzo favorable que lograron durante la Primera Guerra Mundial, un hecho que algunos atribuyen a su superior cuerpo de oficiales.[17]

El Heer entró en guerra con apenas una pequeña parte de sus formaciones motorizadas; la infantería, al menos en un 90%, aún se tenía que desplazar a la batalla a pie, y la artillería era, en su mayoría, hipomovil (tirada por caballos). Las formaciones motorizadas recibieron mucha atención por parte de la prensa mundial en los primeros años de la guerra y fueron citadas como la razón del éxito de la invasión de Polonia (septiembre de 1939), Dinamarca y Noruega (abril de 1940), Bélgica, Francia y Países Bajos (mayo de 1940), Yugoslavia y Grecia (abril de 1941) y las primeras fases de la Operación Barbarroja (junio de 1941).[18]

Armored vehicle convoy moving through a dessert
Un batallón de cazacarros, parte de la 21.ª División Panzer del Afrika Korps

Después de que Hitler declarara la guerra a los Estados Unidos en diciembre de 1941, las potencias del Eje se vieron involucradas en campañas contra las principales potencias industriales de la época mientras Alemania aún estaba en transición hacia una economía de guerra. Luego, las unidades alemanas fueron sobreextendidas, insuficientemente abastecidas, superadas en maniobras, en número y derrotadas por sus enemigos en batallas decisivas durante 1941, 1942 y 1943 en la Batalla de Moscú, el Sitio de Leningrado, Stalingrado, Túnez en el norte de África y la Batalla de Kursk.[19][20]

El ejército alemán se administró a través de tácticas basadas en misiones, conocidas en alemán como Auftragstaktik (en lugar de tácticas basadas en órdenes) que tenían como objetivo dar a los comandantes una mayor libertad para actuar en cualquier circunstancias y aprovechar cualquier oportunidad que se le presentara. En la opinión pública, el ejército alemán era visto como un ejército moderno que disponía de una alta tecnología. Sin embargo, este equipo moderno, aunque figuraba mucho en la propaganda oficial, a menudo solo estaba disponible en cantidades relativamente pequeñas.[21]​ Solo del 40 % al 60 % de todas las unidades en el Frente Oriental estaban motorizadas, los trenes de equipaje a menudo dependían de remolques tirados por caballos debido a las malas carreteras y las condiciones climáticas típicas de la Unión Soviética, y por las mismas razones muchos soldados marchaban a pie o usaba bicicletas para realizar los principales desplazamientos. A medida que la suerte de la guerra cambio, los alemanes estuvieron en constante retirada desde 1943 en adelante.[22]: 142 [23][24]

Las divisiones Panzer fueron vitales para el éxito inicial del ejército alemán. De acuerdo con la estrategia típica de la Blitzkrieg, la Wehrmacht combinaba la movilidad de los tanques ligeros con el asalto aerotransportado para avanzar rápidamente a través de las débiles líneas enemigas, lo que permitió al ejército alemán apoderarse rápida y brutalmente de Polonia y Francia.[25]​ Estos tanques se utilizaron para atravesar las líneas enemigas, aislando a los regimientos enemigos de la fuerza principal para que la infantería alemana, que avanzaba detrás de los tanques, pudiera matar o capturar rápidamente a las tropas enemigas.[26]

Fuerza Aérea

Artículo principal: Luftwaffe
German paratrooper landing with others in the sky behind him
Paracaidistas alemanes tomando tierra durante la Batalla de Creta

Originalmente prohibida por el Tratado de Versalles, la Luftwaffe se estableció oficialmente en 1935, bajo el liderazgo de Hermann Göring. [27]​ Obteniendo experiencia por primera vez en la guerra civil española, fue un elemento clave en las primeras campañas de la Blitzkrieg (Polonia, Francia 1940, URSS 1941). La Luftwaffe concentró la producción en cazas y (pequeños) bombarderos tácticos, como el caza Messerschmitt Bf 109 y el bombardero en picado Junkers Ju 87.[28]​ Los aviones cooperaban estrechamente con las fuerzas terrestres. Un número abrumador de cazas aseguraba la supremacía aérea, y los bombarderos atacaban líneas de mando y suministro, depósitos y otros objetivos de apoyo cerca de la línea de frente. La Luftwaffe también se usaba para transportar paracaidistas, como se usó por primera vez durante la Operación Weserübung.[29][30]​ Debido a la influencia del ejército con Hitler, la Luftwaffe a menudo estaba subordinada al ejército, lo que provocó que se usara como una función de apoyo táctico y perdiera sus capacidades estratégicas.[31]

La campaña de bombardeo estratégico de los Aliados Occidentales las 24 horas del día contra objetivos industriales alemanes, forzaron deliberadamente a la Luftwaffe a una guerra de desgaste.[32]​ Con la fuerza de combate alemana destruida, los aliados occidentales tenían una casi absoluta superioridad aérea sobre el campo de batalla, negando el apoyo aéreo a las fuerzas alemanas en tierra y utilizando sus propios cazabombarderos para atacar y desbaratar las posiciones alemanas. Tras las grandes pérdidas sufridas por los alemanes en la Operación Bodenplatte en 1945, la Luftwaffe ya no era una fuerza efectiva.[33]

Armada

Artículo principal: Kriegsmarine
Several people looking at a submarine with its crew on the deck
Karl Dönitz inspecciona la base de submarinos de Saint-Nazaire en Francia en junio de 1941

El Tratado de Versalles impuso una serie de limitaciones al Ejército alemán entre ellas prohibió los submarinos y limitó el tamaño de la Reichsmarine a únicamente seis acorazados, seis cruceros y doce destructores.[34]​ Tras la creación de la Wehrmacht, la armada pasó a llamarse Kriegsmarine.[35]

Con la firma del Acuerdo naval anglo-alemán en 1935, a Alemania se le permitió aumentar el tamaño de su armada a 35:100 de tonelaje respecto a la Royal Navy, y permitió la construcción de algunos submarinos.[36]​ Esto se hizo en parte para apaciguar a Alemania y porque Gran Bretaña creía que la Kriegsmarine no sería capaz de alcanzar el límite del 35% hasta 1942.[37]​ La marina también fue priorizada en último lugar en el esquema de rearme alemán, por lo que es la más pequeña de las tres ramas que componían la Wehrmacht.[38][39]

En la Batalla del Atlántico, el brazo de la flota de submarinos alemán (los U-boat) inicialmente exitoso finalmente fue derrotado debido a las innovaciones tecnológicas aliadas como el sonar, el radar y a que los aliados fueron capaces de descifrar el código Enigma.[40]

Los grandes buques de superficie eran pocos en número debido a las limitaciones de construcción impuestas a Alemania por los tratados internacionales anteriores a 1935. Los llamados «acorazados de bolsillo» como el Admiral Graf Spee y el Admiral Scheer fueron importantes para atacar las líneas marítimas comerciales solo en el primer año de la guerra.[41]​ Ningún portaaviones estaba operativo, ya que los líderes alemanes perdieron interés en el Graf Zeppelin, que se estaba construyendo y había sido botado en 1938, aunque nunca estuvo completamente operativo.[42]

Tras la pérdida del poderoso acorazado alemán Bismarck en 1941 y con la enorme superioridad aérea aliada amenazando a los cruceros de batalla restantes en los puertos del Atlántico francés, se ordenó a los barcos que atravesaran en Canal de la Mancha de regreso a los puertos alemanes.[43][44][45]​ A partir se entonces los principales buques de superficie alemanes operarían desde los fiordos a lo largo de la costa de Noruega, que había sido ocupada por los alemanes desde 1940, desde allí se dedicarían, durante el resto de la guerra, a amenazar a los convoyes de América del Norte que se dirigían al puerto soviético de Múrmansk donde transportaban ayuda militar sumamente necesaria para la amenazada Unión Soviética.[46]​ Después del nombramiento del almirante Karl Dönitz como Gran Almirante de la Kriegsmarine (después de la Batalla del Mar de Barents), Alemania dejó de construir acorazados y cruceros en favor de los submarinos.[47]​ Aunque para 1941, la armada ya había perdido varios de sus grandes barcos de superficie, que no pudieron reemplazarse durante la guerra.[48]

La contribución más importante de la Kriegsmarine al esfuerzo de guerra alemán fue el despliegue de sus casi 1000 submarinos para atacar a los convoyes aliados.[48]​ La estrategia naval alemana fue atacar los convoyes en un intento de evitar que Estados Unidos interfiriera en Europa y matar de hambre a los británicos.[49]Karl Doenitz, el jefe de los submarinos, comenzó una guerra submarina sin restricciones que costó a los aliados 22.898 hombres y 1315 barcos.[50]​ La guerra de submarinos siguió siendo costosa para los aliados hasta principios de la primavera de 1943, cuando los aliados comenzaron a utilizar eficaces contramedidas contra los submarinos, como el uso de grupos «cazador asesino», radares aerotransportados, torpedos y minas como el FIDO.[51]​ La guerra submarina le costó a la Kriegsmarine 757 submarinos, con más de 30.000 tripulantes de submarinos muertos.[52]

Fuerzas movilizadas

Men standing in line waiting for a medical check
Inspección médica de reclutas alemanes

El reclutamiento para la Wehrmacht se logró mediante el alistamiento voluntario y el servicio militar obligatorio, con 1,3 millones de reclutas y 2,4 millones de voluntarios en el período 1935-1939.[53][54]​ Se cree que el número total de soldados que sirvieron en la Wehrmacht durante su existencia desde 1935 hasta 1945 se acercó a los 18,2 millones.[10]​ El liderazgo militar alemán originalmente tenía como objetivo obtener un ejército homogéneo, que poseyera los valores militares prusianos tradicionales. Sin embargo, con los constantes deseos de Hitler de aumentar el tamaño de la Wehrmacht, el Ejército se vio obligado a aceptar ciudadanos de clase y educación más bajos, disminuyendo la cohesión interna y nombrando oficiales que carecían de experiencia real en la guerra de conflictos anteriores, especialmente la Primera Guerra Mundial y la guerra civil española.[55]

La efectividad del entrenamiento y reclutamiento de oficiales por parte de la Wehrmacht se ha identificado como un factor importante en sus primeras victorias, así como su capacidad para mantener la guerra tanto tiempo como lo hizo, incluso cuando la guerra se volvió contra Alemania.[56][57]

A medida que se intensificó la Segunda Guerra Mundial, el personal de la Kriegsmarine y la Luftwaffe fue transferido cada vez más al ejército, y también se intensificaron los alistamientos «voluntarios» en las SS. Después de la Batalla de Stalingrado en 1943, los estándares de condición física y salud física para los reclutas alemanes se redujeron drásticamente, y el régimen llegó a crear batallones llamados de «dieta especial» para hombres con dolencias estomacales graves. El personal de retaguardia se enviaba con mayor frecuencia al servicio de primera línea siempre que era posible, especialmente durante los dos últimos años de la guerra, cuando el número de tropas disponible bajo enormemente.[58]

An African in German uniform sitting on a chair, next to two other soldiers having a cigarette
Un soldado afroárabe de la Legión Árabe Libre

Antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial, la Wehrmacht se esforzó por seguir siendo una fuerza puramente étnica alemana; como tal, las minorías dentro y fuera de Alemania, como los checos en la Checoslovaquia anexada, quedaron exentas del servicio militar después de que Hitler tomara el poder en 1938. En general, los voluntarios extranjeros no eran aceptados en las fuerzas armadas alemanas antes de 1941.[58]​ Con la invasión alemana de la Unión Soviética en 1941, las posiciones del gobierno cambiaron. Los propagandistas alemanes querían presentar la guerra no como una preocupación puramente alemana, sino como una cruzada multinacional contra lo que llamaban el bolchevismo judío.[59]​ Por lo tanto, la Wehrmacht y las SS comenzaron a buscar reclutas de países ocupados y neutrales de toda Europa: las poblaciones germánicas de los Países Bajos y Noruega fueron reclutadas en gran parte por las SS, mientras que las personas «no germánicas» fueron reclutadas por la Wehrmacht. La naturaleza «voluntaria» de dicho reclutamiento era a menudo dudosa, especialmente en los últimos años de la guerra cuando incluso los polacos que vivían en el corredor polaco fueron declarados «alemanes étnicos» y reclutados.[58]

Después de la derrota de Alemania en la batalla de Stalingrado, la Wehrmacht también hizo un uso sustancial de personal de la Unión Soviética, incluida la Legión Musulmana del Cáucaso, la Legión de Turquestán, los tártaros de Crimea, los ucranianos y rusos étnicos, los cosacos y otros que deseaban luchar contra la Unión Soviética o que fueron inducidos a unirse de cualquier otro modo.[58]​ Entre 15 000 y 20 000 emigrados blancos anticomunistas que habían dejado Rusia después de la Revolución Rusa se unieron a las filas de la Wehrmacht y las Waffen-SS, con 1500 actuando como intérpretes y más de 10 000 sirviendo en la fuerza de guardia del Cuerpo Protector Ruso.[60][61]

Los temas comunes en la propaganda nazi giraban en torno a la humillación nacional después del Tratado de Versalles, visto como un diktat (dictado) por parte de los alemanes. Este cartel expresa que el corredor de «Danzig es alemán»; cedida a Polonia como acceso marítimo, dividió simultáneamente a Prusia Oriental del resto de Alemania.
1939 1940 1941 1942 1943 1944 1945
Heer 3.737.000 4.550.000 5.000.000 5.800.000 6.550.000 6.510.000 5.300.000
Luftwaffe 400.000 1.200.000 1.680.000 1.700.000 1.700.000 1.500.000 1.000.000
Kriegsmarine 50.000 250.000 404.000 580.000 780.000 810.000 700.000
Waffen–SS 35.000 50.000 150.000 230.000 450.000 600.000 830.000
Total 4.220.000 6.050.000 7.234.000 8.310.000 9.480.000 9.420.000 7.830.000
Fuente:[62]

En este cálculo no se incluyen las unidades del Volkssturm y las Juventudes Hitlerianas movilizadas. Si entendemos por soldado el individuo movilizado, correctamente instruido (al menos varias semanas, conocimiento de armas ligeras, orientación, fortificación, supervivencia, acción en equipo dentro de una unidad de combatientes), son más exactas las cifras de entre 7 y 8 millones (en cambio la Unión Soviética movilizó de 11 a 13 millones y Estados Unidos a otros 12 a 16 millones). El Heer, la Luftwaffe y las Waffen SS combatieron por casi toda Europa y norte de África. Solo al inicio de la operación barbarroja participaron unos tres millones de alemanes y cerca de 900 000 efectivos de tropas aliadas (470 000 finlandeses, 325 000 rumanos y 44 000 húngaros).[63]

Mujeres en la Wehrmacht

Wehrmachthelferinnen en la ocupada París en 1940

Al principio, las mujeres en la Alemania nazi no estaban involucradas en la Wehrmacht, ya que Hitler se opuso ideológicamente al reclutamiento de mujeres,[64]​ afirmando que Alemania «no formaría ninguna sección de mujeres lanzagranadas ni ningún cuerpo de mujeres francotiradoras de élite».[65]​ Sin embargo, con muchos hombres yendo al frente, las mujeres fueron colocadas en puestos auxiliares dentro de la Wehrmacht, llamados Wehrmachtshelferinnen,[66]​ donde participaron en tareas como:

  • Operadores de telefonía, telégrafo y transmisión,
  • Administrativos, mecanógrafos y mensajeros,
  • Operadores de equipos de escucha, en defensa antiaérea, proyectores operativos para defensa antiaérea, empleados dentro de los servicios de meteorología, y personal auxiliar de defensa civil
  • Enfermeras voluntarias en el servicio de salud militar, como la Cruz Roja Alemana u otras organizaciones voluntarias.

Fueron colocadas bajo la misma autoridad que los (Hiwis), personal auxiliar del ejército (en alemán, Behelfspersonal) y asignadas a funciones dentro del Reich, y en menor medida, en los territorios ocupados, por ejemplo en el gobierno general de la Polonia ocupada, en la Francia de Vichy, y más tarde en Yugoslavia, Grecia y Rumanía.[67]

Para 1945, 500 000 mujeres servían como Wehrmachtshelferinnen, la mitad de las cuales eran voluntarias, mientras que la otra mitad realizaba servicios obligatorios relacionados con el esfuerzo bélico (en alemán, Kriegshilfsdienst).[66]

Estructura de mando

Drawing of the structure of the Wehrmacht (1935–1938)
Estructura de la Wehrmacht (1935–1938)
Drawing of the structure of the Wehrmacht (1939–1945)
Estructura de la Wehrmacht (1939–1945)

Legalmente, el comandante en jefe de la Wehrmacht era Adolf Hitler en su calidad de jefe de estado de Alemania, cargo que consiguió tras la muerte del presidente Paul von Hindenburg en agosto de 1934. Con la creación de la Wehrmacht en 1935, Hitler se convirtió en Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas,[68]​ conservando el cargo hasta su muerte por suicidio el 30 de abril de 1945.[69]​ El título de Comandante en Jefe se le otorgó al Ministro de la Reichswehr Werner von Blomberg, quien simultáneamente fue rebautizado como Ministro de Guerra del Reich.[68]​ Tras el escándalo Blomberg-Fritsch, Blomberg renunció y Hitler abolió el puesto de Ministerio de Guerra. [70]​Como reemplazo del ministerio, se puso en su lugar al Alto Mando de la Wehrmacht Oberkommando der Wehrmacht (OKW), bajo el mando del Mariscal de campo Wilhelm Keitel.[71]

Situados bajo el mando del OKW estaban los altos mandos de tres ramas: Oberkommando des Heeres (OKH), Oberkommando der Marine (OKM) y Oberkommando der Luftwaffe (OKL). El OKW estaba destinado a servir como comando conjunto y coordinar todas las actividades militares, con Hitler a la cabeza.[72]​ Aunque muchos oficiales superiores, como von Manstein, habían abogado por un verdadero Comando Conjunto de los tres servicios, o el nombramiento de un solo Jefe de Estado Mayor Conjunto, Hitler se negó. Incluso después de la derrota en Stalingrado, afirmando que Göring, como Reichsmarschall y adjunto de Hitler, no se sometería a otra persona ni se vería a sí mismo como un igual a otros comandantes de servicio.[73]​ Sin embargo, una razón más probable fue que Hitler temía que rompería su imagen de tener el «toque de Midas» con respecto a la estrategia militar.[73]

Con la creación del OKW, Hitler consolidó su control sobre la Wehrmacht. Aunque mostró bastante moderación al comienzo de la guerra, también se involucró cada vez más en operaciones militares en todas las escalas.[74]

Además, hubo una clara falta de cohesión entre los tres Altos Mandos y el OKW, ya que los generales superiores desconocían las necesidades, capacidades y limitaciones de las otras ramas.[75]​ Con Hitler sirviendo como Comandante Supremo, los comandos de las distintas ramas a menudo se vieron obligados a luchar por la influencia de Hitler. Sin embargo, su gran influencia no solo provenía del rango y el mérito, sino también de quién Hitler percibía como leal, lo que llevó a una marcada rivalidad entre los diferentes servicios, en lugar de la cohesión necesaria entre sus asesores militares.[31]

Crímenes de guerra

Miembros del Heer ejecutan a 56 judíos en Bochnia, cerca de Cracovia (Polonia) en 1939

La propaganda nazi había dicho a los soldados de la Wehrmacht que acabaran con los llamados subhumanos judíos bolcheviques, las hordas mongoles, el diluvio asiático y la bestia roja. [76]​. Los principales perpetradores de la represión civil detrás de las líneas del frente entre las fuerzas armadas alemanas fueron los ejércitos «políticos» nazis alemanes (los SS-Totenkopfverbände, las Waffen-SS, y los Einsatzgruppen, que fueron responsables de asesinatos en masa, principalmente por la implementación de la llamada «Solución final de la cuestión judía» en los territorios ocupados), las fuerzas armadas tradicionales representadas por la Wehrmacht cometió y ordenó sus propios crímenes de guerra (véase, la Orden de los Comisario y el Decreto Barbarroja), particularmente durante la invasión de Polonia en 1939 y más tarde en la guerra contra la Unión Soviética.[77]

Cooperación con las Schutzstaffel

Antes del estallido de la guerra, Hitler informó a los oficiales superiores de la Wehrmacht que las acciones «que no serían del agrado de los generales alemanes» se llevarían a cabo en áreas ocupadas y les ordenó que «no debían interferir en tales asuntos sino limitarse a sus deberes militares». [78]​ Algunos oficiales de la Wehrmacht inicialmente mostraron una fuerte aversión a las SS y objetaron que el ejército cooperara con las SS en la comisión de crímenes de guerra con las SS, aunque estas objeciones no estaban en contra de la idea de las atrocidades en sí mismas. [79]​ Más tarde durante la guerra, las relaciones entre las SS y la Wehrmacht mejoraron significativamente. [80]​ El soldado raso alemán no tuvo reparo alguno en cooperar con las SS, y con frecuencia, les ayudó a reunir a civiles para ejecutarlos. [81][82]

Dead civilians shot in reprisal by German paratroopers
Civiles griegos ejecutados por paracaidistas alemanes en Kondomari

El jefe del Estado Mayor del Alto Mando del Ejército Alemán (OKH) Franz Halder jugó un papel decisivo en la posterior preparación e implementación de crímenes de guerra durante la invasión de la Unión Soviética. [83]​ Hizo que su personal redactara tanto la Orden de los Comisarios como el Decreto Barbarroja sin ninguna instrucción previa o interferencia por parte de Hitler. [84]​ El autor de dichas órdenes fue el general Eugen Müller, quien informó sobre su trabajo directamente a Halder. [85]​ La Orden de los Comisarios especificaba que los comisarios políticos debían ser ejecutados inmediatamente después de ser capturados. [86]​ Halder también insistió en que se incluyera una cláusula al Decreto Barbarroja que otorgaba a los oficiales el derecho de arrasar pueblos enteros y ejecutar a sus habitantes. [83]​ El decreto eximió a los soldados de cualquier forma de enjuiciamiento por crímenes de guerra cometidos en el Este. [86]​ Dicho decreto, no tenía un objetivo específico: los ciudadanos soviéticos podían ser asesinados en cualquier momento y por cualquier motivo. [87]​ Hasta entonces únicamente las SS podían matar a ciudadanos sin temor a un procesamiento posterior. Estas órdenes permitieron a los oficiales de todo el ejército ejecutar a ciudadanos sin temor a posibles responsabilidades. [88]

El teniente Helmuth Groscurth mostró copias de estas órdenes a dos opositores al régimen, el general Ludwig Beck y el diplomático Ulrich von Hassell. «Pone los pelos de punta [escribió Hassell en su diario] saber las medidas que han de aplicarse en Rusia, y la sistemática transformación de la ley militar concerniente a la población conquistada en un despotismo descontrolado, en verdad una caricatura de toda ley. Este tipo de cosas transforma al alemán en un ser que solo había existido en la propaganda enemiga.» Aunque hubo algunos comandantes que se negaron a transmitir estas órdenes entre sus soldados otros muchos, en realidad la práctica mayoría, no tuvieron tales escrúpulos, como el comandante del 6.º Ejército, el mariscal Walter von Reichenau o el comandante del 4.º Ejército Panzer, el general Hermann Hoth que declaróː «la aniquilación de esos mismos judíos que apoyan el bolchevismo y su organización para el asesinato, los partisano, es una medida de autoprotección.» [89]​ El historiador israelí Omer Bartov describió las órdenes como «la barbarización de la guerra». [90]

Soldiers escorting civilians with bound hands
Tropas alemanas obligan a marchar a civiles yugoslavos hacia la ejecución

La cooperación entre las SS, los Einsatzgruppen y la Wehrmacht implicó el suministro de armas, municiones, equipo, transporte e incluso alojamiento a los escuadrones de la muerte. [80]​ Los combatientes partisanos, judíos y comunistas se convirtieron en enemigos del régimen nazi y fueron perseguidos y exterminados por los Einsatzgruppen y la Wehrmacht por igual, algo revelado en numerosas entradas de diarios de campo de los soldados alemanes y en miles de fotos. [91]​ Cientos de miles, quizás millones, de civiles soviéticos murieron de inanición cuando los alemanes requisaron alimentos para sus ejércitos y forraje para sus caballos de tiro. [92]​ Según el historiador Thomas Kühne: «se estima que entre 300 000 y 500 000 personas murieron durante la guerra de seguridad nazi de la Wehrmacht en la Unión Soviética» (véase Plan Hambre). [93]

Mientras escuchaban en secreto las conversaciones de los generales alemanes capturados, los funcionarios británicos se dieron cuenta de que el ejército alemán había participado en las atrocidades y matanzas masivas de judíos y era culpable de crímenes de guerra. [94]​ Los funcionarios estadounidenses se enteraron de las atrocidades cometidas por la Wehrmacht de la misma manera. Las conversaciones grabadas de los soldados detenidos como prisioneros de guerra revelaron cómo algunos de ellos participaron voluntariamente en ejecuciones masivas. [95]

Crímenes contra los civiles

Durante la guerra, la Wehrmacht cometió numerosos crímenes de guerra contra la población civil en los países ocupados. Esto incluye masacres de civiles y funcionamiento forzoso de burdeles en áreas ocupadas. Las masacres vendrían en muchos casos como represalias por actos de resistencia. Con estas represalias, la respuesta de la Wehrmacht variaría en severidad y método, dependiendo de la escala de resistencia y si fue en Europa del Este o del Oeste. [96]​ A menudo, el número de rehenes a los que se debía disparar se calculaba en función de una proporción de cien rehenes ejecutados por cada soldado alemán muerto y cincuenta rehenes ejecutados por cada soldado alemán herido. [97]​ Otras veces, los civiles eran detenidos y fusilados con ametralladoras. [98]

Los alemanes reservaban un odio especial para los partisanos, construían cadalsos en cada pueblo, pero los ahorcamientos públicos eran piadosos en comparación con las torturas que sufrieron muchos cautivos; los alemanes les rompían los dedos, les quemaban vivos y amputaban los pechos a las mujeres antes asesinarlos. Cualquier persona mínimamente sospechosa de apoyar a los partisanos corría el peligro de sufrir una muerte horrible. En muchas localidades sospechosas de apoyar a los partisanos los alemanes prendían fuego a las casas y disparaban a las ventanas y puertas para asegurarse que ningún habitante saliera con vida. Hitler apoyaba esta política: «esta guerra de partisanos tiene sus ventajas», dijo a sus asociados. «Nos da la oportunidad de exterminar a quienquiera que se nos oponga».[99]

Una sinagoga que se utilizó como burdel. Mujeres y adolescentes fueron secuestradas por la Wehrmacht para ser utilizadas como esclavas sexuales.[100][101][102]​ Las mujeres eran violadas por hasta 32 hombres por día a un costo nominal de tres Reichsmark.[102]

La Bielorrusia soviética ha sido descrita como «el lugar más mortífero de la tierra entre 1941 y 1944».[103]​ Uno de cada tres bielorrusos murió durante la Segunda Guerra Mundial. El Holocausto se llevó a cabo cerca de los pueblos donde vivía la población. Muy pocas de las víctimas murieron en centros de exterminio como Auschwitz.[104]​ La mayoría de los judíos soviéticos vivían en un área del oeste de Rusia que anteriormente se conocía como la Zona de Asentamiento.[105]​ Inicialmente, a la Wehrmacht se le encomendó la tarea de ayudar a los Einsatzgruppen. En el caso de la masacre de Krupki, esto implicó que el ejército hiciera marchar a la población judía, de aproximadamente 1000 personas, una milla y media para encontrarse con sus verdugos de las SS. Los frágiles y enfermos fueron llevados en un camión y los que se extraviaron fueron asesinados a tiros. Las tropas alemanas custodiaban el lugar y, junto a las SS, disparaban contra los judíos que luego caían en un pozo. Krupki fue una de las muchas atrocidades de este tipo; la Wehrmacht fue un completo socio en el asesinato masivo industrializado.[106]

Se establecieron burdeles militares alemanes en gran parte de la Europa ocupada.[107]​ En muchos casos en Europa del Este, mujeres y adolescentes fueron secuestradas en las calles durante redadas militares y policiales alemanas y utilizadas como esclavas sexuales.[100][101][102]​ Las mujeres eran violadas por hasta treinta y dos hombres por día a un costo nominal de tres Reichsmarks.[102]​ Un conductor suizo de una misión de la Cruz Roja, Franz Mawick, escribió sobre lo que vio en 1942:

Alemanes uniformados ... miran fijamente a las mujeres y niñas de entre 15 y 25 años. Uno de los soldados saca una linterna de bolsillo y la enfoca directamente en los ojos de una de las mujeres. Las dos mujeres nos miran con sus rostros pálidos, expresando cansancio y resignación. El primero tiene unos 30 años. ¿Qué busca esta vieja puta por aquí? - se ríe uno de los tres soldados. 'Pan señor' - pregunta la mujer... 'Tienes una patada en el culo, no pan' - responde el soldado. La dueña de la linterna vuelve a dirigir la luz sobre los rostros y cuerpos de las niñas ... La más joven tiene quizás 15 años ... Le abren el abrigo y comienzan a manosearla. 'Esta es ideal para la cama' - dice.[108]

La escritora Úrsula Schele estimó que unos diez millones de mujeres en la Unión Soviética podrían haber sido violadas por la Wehrmacht y que una de cada diez podía haberse quedado embarazada como resultado.[109]​ Según un estudio de los historiadores Alex J. Kay y David Stahel, la mayoría de los soldados de la Wehrmacht desplegados en la Unión Soviética participaron en la comisión de crímenes de guerra.[110]

Prisioneros de guerra soviéticos en el campo de concentración de Mauthausen-Gusen

Crímenes contra los prisioneros de guerra

Las pérdidas soviéticas durante el conjunto de la Segunda Guerra Mundial, son de más de 6,8 millones de militares muertos en combate y más de 3,8 millones de prisioneros y milicianos muertos en cautiverio o en campos de exterminio alemanes o aproximadamente el 57 % de los prisioneros. El tratamiento dado por los alemanes a los prisioneros de guerra soviéticos fue dramáticamente diferente del dado a los prisioneros de guerra de Gran Bretaña y los Estados Unidos. De los 231 000 prisioneros británicos y estadounidenses encarcelados por los alemanes durante la guerra, solamente 8300 -- 3,6 % -- murieron en manos de los alemanes.[111]​ Por otro lado de 2 389 600 prisioneros alemanes capturados por los soviéticos durante toda la guerra unos 450 600 murieron durante su cautiverio, una cifra sensiblemente inferior.[112]

Joachim Lemelsen comandante del XLVII Cuerpo Motorizado, informó al Alto Mando de la Wehrmacht sobre las ejecuciones indiscriminadas de prisioneros de guerra soviéticos durante las primeras fases de la operación Barbarroja:

Me estoy enterando reiteradamente de fusilamientos de prisioneros o desertores, realizados de manera irresponsable, insensata y criminal. Esto es un asesinato. Pronto los rusos se daran cuenta de los innumerables cadáveres que yacen a lo largo de las rutas de avance de nuestros soldados, sin armas y con las manos en alto, despachados a quemarropa con disparos en la cabeza. El resultado será que el enemigo se esconderá en los bosques y campos y continuará luchando, y perderemos innumerables camaradas.[113]

Pérdidas de la Wehrmacht

La Wehrmacht perdió más del 80% de sus tropas en combate contra la Unión Soviética.

Pérdidas definitivas (muertos, desaparecidos o lisiados).[114]

Fecha Muertos
1 de septiembre de 1939-1 de septiembre de 1942 &&&&&&&&&0922000.&&&&&0922 000 (14% de la fuerza total, un 90% en el Este)
1 de septiembre de 1942-20 de noviembre de 1943 &&&&&&&&02077000.&&&&&02 077 000 (30% de la fuerza total, un 90% en el Este)
20 de noviembre de 1942-junio de 1944 &&&&&&&&01500000.&&&&&01 500 000 (un 80% en el Este)
junio-noviembre de 1944 &&&&&&&&01457000.&&&&&01 457 000 (un 62% en el Este)
diciembre de 1944-30 de abril de 1945 &&&&&&&&02000000.&&&&&02 000 000 (un 67% en el Este)
Total &&&&&&&&07956000.&&&&&07 956 000

Bajas durante la guerra (muertos, heridos y prisioneros)

En total a 30 de abril de 1945 las bajas de la Wehrmacht ascendían a &&&&&&&011135800.&&&&&011 135 800 incluidos &&&&&&&&06035000.&&&&&06 035 000 heridos; Las pérdidas totales de todas las Fuerzas Armadas alemanas hasta el final de la guerra ascendieron a &&&&&&&013448000.&&&&&013 448 000 incluidos los heridos (el 75% del total de los efectivos movilizados) de los cuales las pérdidas permanentes (muertos y desaparecidos) solo en el Frente Oriental ascendieron a &&&&&&&&06923700.&&&&&06 923 700.[114]

Pérdidas de los aliados de Alemania únicamente en el Frente Oriental.[114]
Nación Muertos Prisioneros Total
Finlandia &&&&&&&&&&084000.&&&&&084 000 &&&&&&&&&&&02400.&&&&&02400 &&&&&&&&&&086400.&&&&&086 400
Hungría &&&&&&&&&0350000.&&&&&0350 000 &&&&&&&&&0513700.&&&&&0513 700 &&&&&&&&&0863700.&&&&&0863 700
Italia &&&&&&&&&&045000.&&&&&045 000 &&&&&&&&&&048900.&&&&&048 900 &&&&&&&&&&093900.&&&&&093 900
Rumanía &&&&&&&&&0480000.&&&&&0480 000 &&&&&&&&&0201800.&&&&&0201 800 &&&&&&&&&0681800.&&&&&0681 800
Total &&&&&&&&&0959000.&&&&&0959 000 &&&&&&&&&0766800.&&&&&0766 800 &&&&&&&&01725800.&&&&&01 725 800
Prisioneros de guerra capturados por los soviéticos[114]
Nación Prisioneros Muertos durante su cautiverio
Alemania &&&&&&&&02389600.&&&&&02 389 600 &&&&&&&&&0450600.&&&&&0450 600
Austria &&&&&&&&&0156000.&&&&&0156 000 -
Hungría &&&&&&&&&0513700.&&&&&0513 700 &&&&&&&&&&054700.&&&&&054 700
Rumanía &&&&&&&&&0201800.&&&&&0201 800 &&&&&&&&&&040000.&&&&&040 000
Italia &&&&&&&&&&048975.&&&&&048 975 -
Finlandia &&&&&&&&&&&02400.&&&&&02400 -
Otros &&&&&&&&&0464147.&&&&&0464 147 -
Total &&&&&&&&03777290.&&&&&03 777 290 &&&&&&&&&0545300.&&&&&0545 300

En su conjunto las pérdidas totales de la Wehrmacht durante la Segunda Guerra Mundial fueron de &&&&&&&013488000.&&&&&013 488 000 entre muertos, heridos y prisioneros. De los cuales, &&&&&&&010758000.&&&&&010 758 000 cayeron, resultaron heridos o fueron hechos prisioneros en el Este.[115]

Gorra usada por los oficiales del Heer.

Después de la guerra

Después de la derrota incondicional de la Wehrmacht que tuvo efecto el 8 de mayo de 1945, algunos elementos del ejército seguían en activo con las fuerzas aliadas como fuerzas de policía. Para finales de agosto de 1945, esas unidades quedaron disueltas y al año siguiente los aliados declararon oficialmente disueltas a todas las unidades de la Wehrmacht y a Alemania se le prohibía tener un ejército. Esta prohibición se mantuvo hasta la creación de la Bundeswehr en 1955.

Véase también

  • Anexo:Miembros del complot del 20 de julio
  • Anexo:Señores Oficiales de personal del cuadro permanente y soldados del III Reich
  • Mito de la Wehrmacht inocente

Referencias

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